Festejando las estaciones, celebrando los ciclos

POR ALICIA Gobernado Hernandez
02/02/2026

arboles con nieve
una imagen de una diosa que lleva un vestido blanco y con adornos florales
y va dejando tras de sí un rastro de lucecitas que caerán a la tierra

La educación Emocional, nos acerca a la vivencia de las conexiones. 

No sólo con los demás o con el entorno, sino con nosotros mismos como individuos.

A menudo tenemos la idea de que los acontecimientos en las relaciones sociales son los causantes de nuestros desajustes y desregulaciones emocionales. Y cabe nombrar aquí, que nos olvidamos en gran medida de nuestra propia esencia, la más Natural.

Esa parte cíclica que nos conecta con la Tierra en un modo más energético que tangible o demostrable por la ciencia, pero que nos recuerda que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos, y es, la comunidad. 

Un día como hoy, 2 de Febrero, se festeja La Candelaria. En las tradiciones más antiguas y paganas, este día también se conoce como Imbolc.

Y es un momento de renacimiento, de brotar y de honrar los ciclos que se han ido transitando en los momentos de recogida invernal. 

No es casualidad que en la rueda del año, este día nos marque un punto medio en la vivencia del Invierno. 

Si nos paramos a observar más allá de nosotros mismos, los días empiezan a ser un poco más largos, y en los árboles se pueden percibir las primeras yemas o brotes en las ramas, que anuncian la no lejana llegada de la Primavera. 

Es un momento de equilibrio de fuerzas. Venimos de los festivales de las luces iniciados en la época de otoño con el farol y la tradición de San Martín, y justo en esta fecha, La Candelaria nos invita a renovar y revitalizar esa luz interna. Seguir cuidando de su esencia y paso a paso permitir que se vaya fusionando con el exterior. 

La vivencia de las tradiciones conectadas a la Naturaleza nos ofrecen una visión de la Espiritualidad apta para todos, sin credos ni religiones. Nos recuerda que somos Naturaleza, y este concepto ya lo nombraban maestros como Thich Nhat Hanh al referirse al INTERSER. 

Seamos semillas de cambio, que recuerdan la importancia de los ciclos, no como una vivencia rutinaria sino màs bien como una oportunidad de revisar y recorrer los momentos, desde la versión vital en la que nos encontremos. No somos los mismos cada época invernal, y sin embargo, la simple certeza de saber que tras el otoño vendrá el invierno, nos regala serenidad y tranquilidad.

En estos momentos actuales, donde la humanidad vive con tanta prisa, inmediatez, incertidumbre, ansiedad y Eco ansiedad (devenida por el despertar ante el cambio climático y presenciar los Ecocidios ), recuperar los festejos y el valor de la comunidad, puede ser un gran aliado que nos otorgue de nuevo el bienestar y la sensación de equilibrio.

Cada fiesta vivida junto a una deliciosa infusión, y un rico pan, que a menudo podemos incluso preparar en familia con los más pequeños de la casa o incluso en las escuelas, son una invitación a experimentar la vida de forma viva, no mental. Acostumbramos a festejar "el día del medio ambiente," o "el día de la Paz", y pareciera que solo ese día nos proponemos tomar consciencia del tema. 

Vivir los procesos, con sus ciclos, en comunidad, junto a la Naturaleza, nos aporta sentido y coherencia real. 

 

Esto también es hablar de sostenibilidad, y de unir la eduación emocional con la educación ambiental y la ecología. 

 

¿Conocías esta festividad del 2 de Febrero? ¿La celebras en tu barrio-escuela-familia?